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Los casos de cáncer colorrectal están en aumento en personas menores de 50 años, un grupo que rara vez se considera que requiera vigilancia mediante la realización de pruebas de cribado. Las tasas, entre las personas más jóvenes, aumentaron en más de un 11% entre 2004 y 2014, de acuerdo a un estudio reciente.

De acuerdo a la American Cancer Society, en 2016, aproximadamente 135.000 personas serán diagnosticadas con cáncer colorrectal. Aproximadamente uno de cada siete de ellos tendrá menos de 50 años. Investigadores del MD Anderson Cancer Center, en la Universidad de Texas predijeron el año pasado que los casos de cáncer de colon entre las personas de 20 a 34 años incrementarán en un 90% para el año 2030, mientras que para el cáncer de recto se espera un aumento a más del doble.

El problema parece ser particularmente pronunciado entre ciertos grupos minoritarios, comenta el Dr. Durado Brooks, director general de intervenciones para el control del cáncer en la American Cancer Society.

«Los afroamericanos son dos veces más propensos que los blancos de recibir un diagnóstico antes de los 50 años», dice Brooks. «Pacientes jóvenes nativos de Alaska reciben un diagnóstico a 3 veces la tasa de los blancos. Y esto no es un fenómeno exclusivamente estadounidense, países europeos y Australia también están viendo un aumento».

Aunque el número total de personas jóvenes siendo pequeño en comparación con las personas mayores, las personas más jóvenes a menudo son diagnosticadas con una enfermedad más avanzada que requiere un tratamiento más agresivo.

«He oído a menudo de los jóvenes con cáncer colorrectal que cuando refirieron a su médico la presencia de rectorragia, su médico les expresó: ‘Eres demasiado joven para un cribado del cáncer colorrectal'», refiere el Dr. Brooks. «Esa tendencia de los médicos a no tener en cuenta la posibilidad de cáncer colorrectal en personas más jóvenes es un reto que debemos de superar».

En general, comenta el Dr. Brooks, el pronóstico para muchos jóvenes es peor debido a lo tarde que se diagnostica el cáncer.

«Pero debido a que son más jóvenes, responden mejor», dice Brooks. «Una persona con diagnóstico de cáncer colorrectal en etapa 3 a los 30 años de edad puede tolerar un tratamiento más agresivo, y por lo tanto será más probable que lo haga mejor que alguien de 80 años que tiene el mismo padecimiento, junto con otros problemas de salud».

Dan Hawkins, un supervisor en Salem, Estados Unidos, se enteró que tenía cáncer de colon etapa 3 en 2013, a los 29 años de edad. Él también presentó síntomas durante varios años antes del diagnóstico.

«Yo no tengo seguro, así que fui a una clínica de atención inmediata», refirió Hawkins. «Ellos me comentaron que no debía preocuparme».

Dos años más tarde, cuando ya no podía ignorar el dolor en la ingle, acudió al servicio de urgencias. Durante esa consulta se le realizó una colonoscopia que reveló un tumor presionando contra su próstata.

«Me gustaría que el primer médico consulté hubiese sido más proactivo y me refiriese a un especialista», dice Hawkins, que ha estado en remisión desde finales de 2013, después de cirugía y quimioterapia.

Los especialistas no saben por qué desde 1990 las tasas de cáncer colorrectal están aumentando entre los jóvenes, comenta la Dra. Yi-Qian Nancy You, cirujana de cáncer colorrectal e investigadora del MD Anderson Cancer Center en la Universidad de Texas, en Estados Unidos.

La Dra. You puntualiza que alrededor de un tercio de los casos puede atribuirse ya sea a una condición genética o a antecedentes familiares de la enfermedad. Para los dos tercios restantes, no está claro.

«No sabemos si se trata de la dieta o la falta de ejercicio o de otros factores», refiere la doctora. «No hay ningún estudio a gran escala centrado en los pacientes jóvenes».

El Dr. Brooks señala a los cambios en la dieta en los últimos decenios como una posible explicación.

«Actualmente las personas más jóvenes comen más comida rápida y alimentos procesados ​​- conductas que sabemos están asociadas con cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer. Y el aumento en las tasas de obesidad es una gran preocupación».

Las hormonas y los antibióticos utilizados en la ganadería y que se encuentran en la carne y otros productos animales podrían reducir la capacidad de nuestras bacterias intestinales para protegernos de la enfermedad, expresa el Dr. Brooks. «Hay mucha especulación acerca de posibles causas subyacentes».

Ser un defensor de la salud

Las guías actuales recomiendan las pruebas para el cáncer colorrectal a partir de los 50 años. La Dra. You dice que se debe de comenzar antes el cribado si el paciente tiene un antecedente familiar de la enfermedad o una condición genética, incluyendo síndrome de Lynch y otros tipos de cáncer, o poliposis adenomatosa familiar (PAF), que causa tumores benignos que pueden con el tiempo presentar transformación neoplásica.

«Necesitamos identificar al 15% que tiene un síndrome hereditario», dice la Dra. You, «y tenemos que hacer que la gente con un antecedente familiar de la enfermedad acuda a realizarse las pruebas».

Su historia familiar debe incluir dos generaciones previas, incluyendo padres, abuelos, tías y tíos. Si alguien en la familia ha tenido cáncer colorrectal se debe realizar la prueba de cribado 10 años antes de la edad en que la persona más joven en su familia presentó la enfermedad. La American Cancer Society también recomienda que los pacientes consulten acerca de asesoría genética si existe el antecedentes familiar de cáncer colorrectal. Un especialista en genética puede ayudar a determinar si se tienen los genes que lo ponen en mayor riesgo de cáncer colorrectal.

«Cuando se realiza un diagnóstico a un paciente con antecedente familiar o síndrome genético, se debe de realizar una prueba de cribado en todos los familaires de manera temprana y agresiva», dice usted.

Sin embargo hay pacientes jóvenes sin los factores de riesgo mencionados y es poco probable que las guías de cribado cambien en el corto plazo.

«Es necesario hacer estudios para averiguar el efecto del cribado en pacientes jóvenes, y determinar en qué grupos de edad el realizar cribado sería más eficaz», dice el Dr. Mateo Kalady, cirujano colorrectal y co-director del Programa de Cáncer Colorrectal Integral de la Clínica de Cleveland.

Las recomendaciones incluyen que tanto los pacientes como los médicos de atención primaria reconozcan y tomen en serio los síntomas del cáncer colorrectal. Los más comunes incluyen:

  • Cambios en los hábitos intestinales
  • Hematoquezia o rectorragia
  • Calambres o dolor abdominal persistente

«Como proveedor, usted tiene que mantener esos casos raros en su mente de modo que la próxima vez que un paciente de 30 años de edad refiera rectorragia, no se descarte el padecimiento como fisuras o hemorroides de forma inmediata. En su lugar, tal vez indagar en las causas un poco más», comentó Ashley Flynn, practicante de enfermería onco-pediátrica y sobreviviente de cáncer colorrectal.

Fuente: http://espanol.medscape.com/