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La sociedad de Oncología exige a los gestores soluciones para los pacientes que no pueden pagar sus tratamientos en EEUU Seis de cada 10 pacientes con cáncer en EEUU se sienten estresados por su economía durante el tratamiento. Los médicos americanos lanzan una guía financiera para enfermos de cáncer.

Sufrir cáncer en EEUU significa estar preocupado por la enfermedad y por el dinero. El sistema de aseguramiento norteamericano supone que aquellas personas con peores empleos (y por tanto peores seguros) tengan tanto casi tanto miedo a la bancarrota como a la enfermedad en sí cuando reciben un diagnóstico desfavorable.

Han tenido que ser los médicos -y no la administración- los que estén dado respuesta a los problemas de estos pacientes. Sus propuestas incluyen permitir a Medicare negociar los precios de los fármacos, legalizar la importación de medicamentos, y adoptar programas de pagos grupales.

En EEUU, las personas con cáncer tienen el doble de probabilidades de declararse en bancarrota que las personas sanas, según datos de ASCO
La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) ya elaboró hace meses un documento con sugerencias para aliviar los problemas económicos de los pacientes. Ahora, además, ha realizado una declaración pública de toma de posición exigiendo a los gestores políticas públicas en este sentido (ASCO Position Statement On Addressing the Affordability of Cancer Drugs).

«En lo que sin duda es uno de los momentos más difíciles para una persona, los pacientes de cáncer deberían concentrarse en recibir la mejor atención posible, y no estar preocupados por la carga financiera para sus familias», ha señalado Clifford Hudis, director ejecutivo de la ASCO, en una nota de prensa.

«Como oncólogos, somos responsables de garantizar que nuestros pacientes reciban el medicamento adecuado en el momento adecuado, independientemente del coste. Necesitamos que los líderes del país afronten los principales factores detrás de las fuertes cargas económicas que sufren los pacientes».

A juicio de ASCO, la solución pasa por mantener el acceso de los pacientes a la atención y fomentar la innovación. Según los datos que esgrime esta sociedad, los pacientes con cáncer tienen más del doble de probabilidades de declararse en bancarrota que los que no tienen cáncer, y casi seis de cada 10 pacientes con cáncer se sienten estresados por su economía durante el tratamiento.

Propuestas innovadoras

El resultado de todo esto es que muchos pacientes en EEUU se vean forzados a retrasar o incluso prescindir de su tratamiento de cáncer. Las propuestas de los oncólogos norteamericanos, que muestran especial preocupación por el aumento de los precios de los tratamientos (calculan que subirán un 25% entre 2010 y 2020) pasan por «desarrollar métodos que protejan a los pacientes de los aumentos de los costes, al mismo tiempo que mejoren la atención».

Las propuestas incluyen permitir a Medicare negociar los precios de los fármacos, legalizar la importación de medicamentos, y adoptar programas de pagos grupales. También se apunta a la creación de un panel de «partes interesadas» en la atención de la salud para determinar la efectividad de los tratamientos y un «método uniforme para evaluar el precio de los medicamentos».

Fuente: www.redaccionmedica.com