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La Medicina personalizada avanza a gran velocidad y actualmente se estima que un 42 por ciento de los fármacos en desarrollo en Estados Unidos se basan en biomarcadores específicos y, en el caso del cáncer, la cifra se eleva hasta el 73 por ciento de los tratamientos. Asimismo, una de cada tres pruebas genéticas desarrolladas actualmente van dirigidas al diagnóstico o tratamiento de tumores.

Así lo ha asegurado el director general del Instituto de Salud Carlos III, Jesús Fernández Crespo, durante un taller sobre ‘La era del tratamiento personalizado en Oncología’, organizado en colaboración con la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS).

Durante este encuentro, este experto ha resaltado el papel protagonista que tiene el cáncer en la Medicina personalizada, cuyo auge se potenció con la secuenciación del genoma humano, el «mayor hito de la historia de la Medicina de los últimos tiempos».

«Nos ha confirmado que no hay enfermedades sino enfermos, y que incluso teniendo la misma enfermedad definida cada paciente puede tener respuestas individuales y distintas», ha destacado.

El cáncer de mama fue el primero en el que se consiguieron distinguir diferentes subtipos según las características genómicas y moleculares del tumor, ha reconocido la presidenta de SEOM, Ruth Vera, que destaca la «gran oportunidad» que esto ha supuesto tanto a la hora de seleccionar el tratamiento más adecuado en caso como a la hora de predecir cómo evolucionarán las pacientes.

Pero actualmente el paradigma es el cáncer de pulmón, donde más datos hay actualmente ya que incluso se han identificado mutaciones relacionadas con resistencias que han ido desarrollando los pacientes y que ahora pueden revertirse con nuevas terapias.

Largos supervivientes

«Antes dábamos quimioterapia a casi todos los pacientes y los resultados eran muy pobres, pero ahora conocemos muchas alteraciones y eso tiene un impacto clarísimo en la supervivencia. Antes era de 10-12 meses y ahora tenemos pacientes viviendo años desde que fueron tratados», ha destacado esta oncóloga.

No obstante, ha añadido Vera, hay que ser «honestos» porque todavía queda mucho camino por recorrer, ya que hay muchos pacientes con mutaciones identificadas «para los que aún no es posible ofrecer un tratamiento personalizado».

Para ello, el director del Carlos III ha apuntado al avance que puede conllevar el progresivo abaratamiento de la tecnología, dado que en 2006 la secuenciación completa del genoma de una persona costaba unos 10 millones de dólares pero en 10 años ha bajado de forma «dramática» y ahora apenas cuesta unos mil dólares (unos 840 euros).

«En menos de 10 años no costará más de 90-100 euros, y no estará muy lejos de lo que cuesta cualquier prueba diagnóstica en la actualidad, va a ser bastante más asequible», ha defendido.

Asimismo, según Fernández Crespo, es necesario integrar la medicina personalizada en el sistema ya que «puede ser una palanca estratégica y un vector de desarrollo científico, tecnológico y también económico».

En ese sentido, ha recordado los proyectos que han puesto en marcha otros países como Reino Unido, que se ha planteado secuenciar el genoma de 100.000 pacientes con cáncer o enfermedades raras, o Francia, que ha puesto en marcha un plan con el que plantea secuenciar los genomas de 235.000 pacientes, para lo que ha creado nuevas estructuras de secuenciación, computación y análisis de datos.

La mitad de proyectos de genómica, sobre Oncología

En España, el 7 por ciento de los proyectos de investigación financiados a través de la Acción Estratégica de Salud entre 2013 y 2017 eran sobre Medicina genómica, 242 proyectos de los que casi la mitad (110) eran sobre Oncología. «El reto merece la pena», ha señalado el director del Carlos III, aunque para ello es necesario mejorar la colaboración de todos los agentes implicados en la innovación.

Por su parte, el catedrático del Departamento de Automática y Computación de la Universidad Pública de Navarra, Humberto Bustince, ha destacado que en ese proceso «la inteligencia artificial es el paso definitivo para tener una Medicina personalizada», y aclara que el objetivo «no es que la máquina sustituya al médico, sino que le ayude».

Además, este experto ha destacado el potencial que tiene España gracias a la digitalización que muchos hospitales han llevado a cabo de sus datos clínicos en los últimos 30 años, ya que «con la inteligencia artificial se puede aprender mucho de toda esa información».

Fuente: https://www.redaccionmedica.com